jueves, 7 de marzo de 2013

La crisis - una oportunidad

Decía Albert Einstein que las crisis son de las mejores cosas que le pueden suceder a la humanidad porque permite sacar a relucir nuestras habilidades para salir adelante. Creo que hay mucho de cierto en eso, despues de todo las crisis son situaciones extremas o pruebas para ver como haces para sobrevivir. Las crisis son, para mí, una señal de que algo no estaba funcionando bien en nuestras vidas o en nosotros mismos. Las crisis internas suelen tener que ver con la necesidad de cambiar un modelo de pensamiento porque ya no sirve o no nos refleja. Toda crisis implica un cambio, un despegue de una situación para alcanzar otra, una pérdida y una ganancia. En esos momentos solemos sentirnos tan afectados que no podemos aún encontrar lo positivo de la situacion. ¿ Posemos considerar la crisis como otra oportunidad ? Pero yo creo que TODO lo es! Cada situación de la vida es una oportunidad de reflejar eso que soy, de experimentar eso que quiero experimentar, de elegir qué parte de mí quiero que sea puesta en acción..., descubierta; cada elección de mi vida es una expresión de mi ser, cada situación que se ha presentado ha sido una oportunidad que he tenido de SER. Cuando amo, cuando no, cuando me es indiferente, cuando me esfuerzo, cuando me derrumbo, cuando me levanto y vuelvo a intentarlo, cuando soy solidaria, cuando soy indolente, cuando me conmuevo, cuando me fastidio, cuando cambio todo, cuando cambio sólo una parte, cuando avanzo..., cuando me paralizo, cuando digo lo que siento, cuando lo callo, cuando ofrezco mi mano, cuando la escondo, cuando pido ayuda, cuando la doy...¡hasta cuando me enfado, cada una de esas elecciones de mi parte surgieron de las distintas oportunidades que he tenido de expresar lo que soy o lo que he decidido ser en ese momento. Aprovechemos por lo tanto esta oportunidad, dejando que fluya nuestra creatividad, aprovechemos cada minuto, cada segundo y tomemos lo positivo de esta crisis, solidaridad, resurgir de valores, compresión , apoyo, valorar lo realmente importante, tender la mano al otro, disfrutar las pequeñas cosas, valoremos lo que tenemos y sobretodo no dejemos de soñar y amar.